Visitar lugares, penetrar sus entrañas, mezclarse con su gente, con su manera de hablar de pensar, su cultura; esto y otras cosas más enriquece el alma. Salir fuera de rutina no es nada difícil, un fin de semana es suficiente para refrescar tu mente. Incluso no es necesario viajar a otra ciudad, dentro de tu región…
